Jul
07

Hoy,desde vinarosphotobloggers, nos hacemos eco de un manifiesto promovido por un grupo de fotógrafos (Jordi Vidal, Albert Fortuny, Oriol Alamany, Oriol Muntané, Iñaki Relanzón, Ramón Torres, Xavier Parellada, Juan Manuel Borrero y Xavier Moreno) en el cual piden un cambio en en la protección de nuestras fotografías.

Este manifiesto es consecuencia de las últimas sentencias favorables a empresas y grupos editoriales que, gracias a las artimañas de sus abogados, han conseguido que los autores de esas fotografías se queden sin derechos sobre la misma. Es increíble que España, uno de los primeros países en proteger legalmente la fotografía en 1879  y calificarla como “obra original”,  cual si fuera una obra literaria o artística, haya dado un paso atrás, en 1987, al aprobar la Ley de la Propiedad Intelectual y calificar las fotografías de dos formas diferentes: como comentan en fotografianatural.com, los jueces del Tribunal Supremo defienden que un folleto de mamparas de baño, o la canción del verano (si, si, la mas cutre y cansina que os podáis imaginar) son “obras de arte”, mientras que una fotografía que a nosotros nos costado horas, puede que días realizar, no pase de “mera fotografía”, calificativo que a mi me suena casi despectivo, pero queramos o no, de momento tienen las de ganar. ¿Vamos a dejarles hacer lo que quieran con nuestro trabajo y nuestro tiempo?…….

P.D.: yo ya he firmado el Formulario de adhesión….

-Fuente: Fotografianatural / Caborian

Jun
04
Publicado en (Articulos, Punto Negativo) por ebe el 04-06-2008

Leo en Xataka Foto este artículo de Bruno Abarca, y no puedo resistir la necesidad de copiarlo y pegarlo aquí.

“Ya estaba enterado de que Gervasio Sánchez ganó el Premio Ortega y Gasset de Fotografía 2008 el pasado 7 de Mayo, por su trabajo “Vidas minadas” y su foto “Sofía y Alia”, con la que retrata (y denuncia) el uso de minas antipersona.

Sin embargo, fue hace tan sólo un par de días (¡Gracias, Tere!) cuando pude leer el discurso que pronunció frente a políticos de todos los partidos y personalidades varias, en el que denuncia sin tapujos la exportación de armas españolas y se avergüenza de la hipocresía de sus cómplices.

Aquí os dejo un fragmento:

“Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad.

Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.

Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Muchas gracias.”

Philip Blenkinsop dice que “lo importante no es la imagen, sino lo que hay dentro de ella”. En este caso yo añadiría “y hasta donde se puede llegar con ella”. La fotografía puede ser un instrumento para denunciar injusticias y darle voz a muchos. Gervasio Sánchez lo sabe. ¿Lo sabemos los demás?”

Fuente: Bruno Abarca y Xataka Foto

May
28
Publicado en (Articulos, Punto Negativo) por ebe el 28-05-2008

Desde VPB siempre hemos pensado que la participación en los concursos de fotografía era algo bueno, no tanto por la posibilidad de poder acceder a algún premio (que también), sino porque es una buena forma de intentar mejorar nuetro trabajo agudizando el ingenio y la creatividad. Pero viéndo lo que está sucediendo últimamente, quizás nos deberíamos replantear esta opinión y presentar nuestra peor fotografía.

Lo sucedido en el I Premio de Fotografía Periodística fotoCAM 2008 es un caso nefasto que ilustra perfectamente esta opinión. Porque si por una parte ya es patético el fotografo que se atreve a presentar una foto que ya de por si no es muy buena, y con esa chapuza de post proceso que la empeora notablemente en donde intenta ocultar una parte y dejando signos bien visibles de otra (unas manos de “alguien” sobre los hombros de los niños), no menos ridículo e inexplicable es el fallo del jurado que le otorga un premio de 20.000 euros tan alegremente.

En fin, juzgad vosotros mismos.